¿Qué es una Revelación?

¿Qué es una Revelación?
Es como cuando estás en una habitación pequeña y de repente se caen las paredes y ves todo el exterior. Es lo que puede sentir un ave cuando rompe a volar. Ya no te importa la pared o la cáscara. Son historia. Es una sensación muy gloriosa.

magia lunar

magia lunar
Colón: Luna llena sobre el río Uruguay (27/02/2010)

El Patio Encantado (quinta entrega)







V






“Una fulmínea verga rompió el aire al soslayo,
sobre la tierra atónita cruzó un pavor mortal

y el firmamento entero se derrumbó en un rayo,
como un inmenso techo de hierro y de cristal”
(Leopoldo Lugones: “Salmo Pluvial”)





La capota admonitoria que apresuraba la caída del telón crepuscular no alteró -en principio- mi entrega a las ecuaciones filosóficas que inspiraba aquel patio arrinconado contra América del Sur.

Hasta que una suave e inopinada brisa estremeció el sosiego vegetal para atribularse con rapidez contra las hojuelas penitentes de la Enamorada del Muro. Recién entonces reparé en la ausencia de gorjeos y piadas.

La emigración de los pájaros se hizo palpable; su omisión llenaba el silencio de tal manera, que un grito hubiera sido menos alarmante que esa quietud enrarecida.

El soplo huracanado no demoró en romper los cántaros de un firmamento aplastante y umbrío; todo el patio pareció rebelarse encendiéndose de azules intermitentes mientras los amores inestables de las plantas se desarmaron como por encanto. Sólo la Enamorada del Muro se aferraba con una fuerza inusitada a su piedra elemental, mientras el alcanfor resucitaba por tercera vez, abriéndose paso desde las entrañas de la tierra.

Algo no estaba bien.

Sin embargo permanecí tozudamente escudriñando el cielo ennegrecido en medio de una desmesurada vorágine de viento y arena.

No hubo tiempo para el arrepentimiento.

La herida fulminante de un rayo partió en dos el clamor del silencio y la realidad dejó de ser. La copa que descansaba en mis manos fue alcanzada y se hundió en un mar de arena sobre el que se desplomaron los espejuelos –otrora esenciales- de un pasado exhausto.

Busqué con desesperación una salida. Podía olerla, me pisaba los talones. “Tranquilízate, vamos, estás en casa”, me repetía, burlona, la pared de piedra, desplazando aberturas a su antojo en cuanto mis pasos respiraban el umbral de un posible escape. "Parece un Ta – te -ti ruso", pensé espantada, mientras las costuras del medio cielo nocturno se abrían bajo mis pies y el patio se escurría, irremediable, por sobre mi cabeza.

El viento culminó la tarea como un coloso exacto y milimétrico: apenas quedamos un pensamiento y yo.



(continuará )


18 comentarios:

Margarita dijo...

Ya leí esta quinta entrega y varias veces. Ya sabes qué me pasa, que me quedo enganchada con la belleza de tus palabras… Sabes una cosa, creo que en este cuento tienes material para tirar para adelante una novela breve o cuento largo. Porque eso de saltar en los tiempos es muy atrayente para el lector, va dejándote con la miel en los labios en cada capítulo y, por un lado, lamentas que se acabe la parte de la historia que en la que estás, pero, por el otro, te dan ganas de continuar con la que habías leído y te había dejado tan intrigada en la anterior. Es el tipo de historias que se lee con avidez para ver en qué acaban. Bueno, todo esto para decir que estás tejiendo con fino encaje las tramas de cada momento de la historia y que resulta atrapante. De hecho es el único reproche te hago a esta entrega, que es breve y me quedé con ganas de saber más, pero, bueno, como soy paciente, jajaja, y buena gente me quedo esperando a que la autora gobierne sus tiempo, no me queda otra, ejem. Esta vez me callaré mis cábalas, che, que luego me llamas sabueso en persecución de huesos, y para más INRI, ajenos, eso no…

Me sorprendieron esas imágenes que creas con tanta facilidad, por tu faceta de poeta y que envidio, amiga, sanamente, que conste, si se puede, ejem. Como las que haces en la primera línea “La capota admonitoria que apresuraba la caída del telón crepuscular”, así que ya desde ella se siente la magia de esta entrega. Magia envuelta del misterio, porque dentro de esa escena como de ensoñación, entre brumas no se escucha el trinar de los pájaros, y es algo que logra transmitir desasosiego, en medio de toda esa belleza poética, no debe resultar fácil; pero lo hiciste. Justo como lo dices, hay silencios que asustan.

Lo que sigue no es más alentador, con esos azules intermitentes, y se abre paso las entrañas de la tierra, te digo que si estoy ahí me faltan piernas para salir corriendo… Y eso que metiste poéticamente a la Enamorada del Muro en la escena. Y el huracán eso, en fin, que ese patio es, definitivamente, como para salir corriendo. Mira que Victoria lo advertía. ¿cuántos misterios se esconderá allí? Uff, sorry, prometí no hacer cábalas y allá que me estaba tirando de cabeza. Me callo.

Bueno, pues en medio de esa tormenta suceden cosas en el bendito patio que desde luego ponen los pelos de punta. Muros que cobran vida y no te dejan escapar, en fin… Esta parte con sus fenómenos paranormales, sin saber qué pasa realmente, te deja con el ¡ay! en el cuerpo.

Me quedo con muchas preguntas, ¿qué pasa con Ángela y su hijita? ¿Y con Lisio? Bueh, me voy, me voy antes de comenzar a conjeturar, no puedo evitarlo, che.

Mónica, me está encantando este cuento y ha llegado a ese punto cuando lees una novela que te gusta, por un lado quieres avanzar para ir descubriendo y atando los cabos y por otro no, porque acabas una historia que te está haciendo disfrutar y eso me está pasando con tu cuento. ¡Estoy dividida! Pero espero la siguiente, eh?

Un besote

Margarita

Turkesa dijo...

¡Ay, Marisol! Tu post me ha fascinado. Me fascinó porque me pasó igual que con los anteriores: este cuento o novela corta o lo que resulte, ¡te puede! ¡De veras te gusta, lo degustas, y lo disfrutas! Y eso se nota. Sobra decirte que advertir dicho efecto es -para esta autora- casi tocar el cielo con las manos.

Por otra parte, me tiene atrapada la historia, más me entusiasmo con comentarios como este, y jeje, te agradezco que no aventures conjeturas, aunque un autor no debe amordazar a sus lectores si está haciendo una publicación por entregas: tiene que bancarse el precio. Haz pues, todas las conjeturas que se te ocurran. Mis reclamos a lo sumo, si debo formularlos, serán halagadores, aunque se vistan de protesta. Así es la cosa.

Me subo pues al pedal para seguir la novela o novelita, o lo que sea; y de paso te informo: la historia de Lisio y Ángela no queda ahí, jeje, tiene rosca para rato.

MIL GRACIAS POR TAN COMPLETO Y AMABLE COMENTARIO.

Un abrazo grande. Y un besote.

B. Miosi dijo...

¡No hay derecho!!! Faltaba más.

La nueva dueña de la casa, o sea, la protagonista queda escuchando el silencio de un patio que como por encanto quedó desnudo de los cantos de las aves, de los grillos y del amor de las flores, solo la enredadera seguía impertérrita pegada al muro, como la madreselva en flor, ¡madre mía! ¿por qué? ¿qué pudo dar motivo a semejante orden silente? Ya la dueña anterior le había advertido que se retirase del patio cuando hubiera tormentas... ¡ah, pero no es todo!, dejas una historia en veremos, la de Lisio, un personaje que más parece un fantasma.

¡Espero que el próximo capítulo sea más esclarecedor para no quedarme con la angustia!

La historia promete. Sí señor.

Besos!
Blanca

Anónimo dijo...

Como siempre sorprendes, tu imaginación enlaza realidades y ficciones de manera tal que surgen nuevas imágenes de belleza propia. Puede que utilices muchas metáforas en algunos párrafos y el lector pierda el hilo de la historia porque se embeleza mirando los cuadros que tus palabras dibujan. Pero se puede sobrellevar y volver al bello relato de misterio que has comenzado. También me quedo esperando la continuación de las tres historias temporales que has comenzado, imagino que tendran un descenlace sorprendente.
Adelante y ya sabes lo que siempre te digo, te organizo la presentación del libro cuando lo termines y publiques. Y creo también como tus otras lectoras que la historia promete.
Cariños
Anmari

Turkesa dijo...

Hola, Blanca: no puedo creer que no te respondiera antes. He andado algo alejada de las letras contra mi voluntad, obvio, y ahora me encuentro con comentarios sin respuesta. Habrás de perdonarme, querida amiga. A veces la vida nos desorienta un poco, nos abduce un tanto, pero nunca nos apartará de lo que realmente amamos. Y yo amo escribir.
Decís:
"queda escuchando el silencio de un patio que como por encanto quedó desnudo de los cantos de las aves, de los grillos y del amor de las flores, solo la enredadera seguía impertérrita pegada al muro, como la madreselva en flor, ¡madre mía! ¿por qué? ¿qué pudo dar motivo a semejante orden silente?"

!Me encanta este párrafo; es poesía pura e intriga bien plantada, vaya, ¡Gracias! ¡Gracias! eso de qué pudo dar motivo a semejante orden silente, la madreselva en flor, uff, qué preciosura de imagen. Y qué orgullosa me siento de habértela inspirado.

"... dejas una historia en veremos, la de Lisio, un personaje que más parece un fantasma."

¡jaja! Tranquila que lo de Lisio y Ángela recién despunta. A veces uno es varias cosas a la vez. Simultáneamente, capaz sería ezquizofrenia, salvo que se mueva uno en varias dimensiones o planos, se me ocurre, para nada es un anticipo, che.

Gracias por pasar. Un abrazo grande.

Turkesa dijo...

Hola, Anmarí: me disculpo con vos tal como lo hice con Blanca; el tiempo se me ha escurrido o mejor dicho no lo he notado estos días.

Me gustó mucho tu comentario y te agradezco lo que dices de las metáforas excesivas; la considero una buena crítica que hace al esmero del arte. He revisado un poco y coincido con vos; trataré de dominar la incontinencia metafórica en beneficio de la comprensión del texto. Sucede que los simbolismos me son necesario en éste. Y a veces
se me escapa la tortuga.

"Como siempre sorprendes, tu imaginación enlaza realidades y ficciones de manera tal que surgen nuevas imágenes de belleza propia."
¡Qué bonito, qué hermosa frase! Agradezco que mi escritura te haya inspirado estas palabras.

Quedás contratada para la presentación del libro, che. En serio, andá buscando un lugar como la gente.

Un abrazo grande, Ana.

Jesús García dijo...

Hola Turkesa;
He ido leyendo las entregas de este relato a medida que las ponías esperando el final para poder realizar un comentario global, pero está claro que tienes para rato, así que voy hacerlo ahora.

Intrigante, misterioso y seductor. Quizá no sean los calificativos más adecuados pero son los que abordan.

Intrigante historia que, por capítulos vas narrando sensaciones, miedos y recuerdos hasta el punto que se desea el siguiente, y más largo.

Misterioso ese patio que cobra vida en la mente de la protagonista, obligándola a recordar, ¿o no todos son recuerdos? Se entrelazan con la realidad consiguiendo que la historia del patio y el personaje lleguen a fundirse.

Seductor el contexto. Hace que desees leer más, que no interrumpas, que no aparezca: “Continuará…”.
Suscita multitud de preguntas sobre la dueña anterior, los demás, Ángela y su medio hermano, embarazo, la arena, la playa, los escalones…

Intriga, misterio, seducción, odio. Ingredientes que saboreados con poética narración hacen una combinación excelente y atractiva.

Leer este relato (aunque interrumpido) deja la misma sensación que cuando terminas un buen libro, o acabas de ver una estupenda película. Sensación que no te la quitas de la cabeza en varios días y que quisieras haberla imaginado o escrito.

Espero el siguiente capítulo verdaderamente enganchado.

No tardes.

Un saludo
Jesús

Marcela dijo...

Hola Turkesa:
tu historia sigue entusiasmándome, varias interpretaciones quedan abiertas, imaginación de la protagonista o realidad, historia de Lisio y su enamorada, y las tormentas!!!!
Buenísmos los ingredientes!!!
Un beso enorme y no nos hagas esperar tanto.
Marcela.

Viv dijo...

Hola Turk
Que pases una FELIZ NAVIDAD junto a tus hijos y seres queridos.
Muchos besos.
Te quiero, en cualquier momento retomo, ando ocupada en este mes.

Ángel Vela (palabras) dijo...

Pues muy bien, aunque se echa de menos ese posito desconcertante, casi de terror velado de los primeros pasajes.

Como siempre un placer leerte. Me quedo esperando el siguiente cachito.

Un beso

Turkesa dijo...

Hola, Jesús: pues mil gracias por pasar y por la impresión que te ha dejado la lectura de esta seguidilla. Me gustó eso de que "la historia del patio y el personaje lleguen a fundirse"
Es cierto que tengo para rato, pero no quisiera pasarme de Enero para terminar la historia.

También, eso de que es seductor el contexto, que "Hace que desees leer más, que no interrumpas, que no aparezca: Continuará…
Suscita multitud de preguntas sobre la dueña anterior, los demás, Ángela y su medio hermano, embarazo, la arena, la playa, los escalones…" me motoriza a darle manija a esta cosa.

Mirá, si por mí fuera, ya la habría terminado, pero las obligaciones mundanas no me lo han permitido. Ahora que ando de vacaciones a medio tiempo, espero acabarla. Ojalá pueda. Porque cuando me pongo a escribir este cuento entro en esa especie de trance en el que parece que la pluma (o las teclas) se mandan solas.

Te dejo un abrazote y mil gracias por pasar y comentar.

Turkesa dijo...

Marcela querida! No hago esperar por mala, es que mi vida últimamente se ha transformado en una carrera de obstáculos. Pero intento tener la historia completa en enero. ojalá así pueda cumplirlo. Más que nada, porque yo misma me impaciento por conocer cómo sigue y termina este cuento largo o novela corta. No me gusta hacer esperar, che. Pero el día tiene nada más que 24 hrs y yo necesitaría 48, jaja.

Un besote, Marcela.

Turkesa dijo...

Vivian querida, gracias por los buenos deseos, que desde ya, son recíprocos. Espero que la locura pase de largo y puedas detener la máquina de deglutir sueños. Dice mi nuestra común amiga "Margarita" que "El Universo no se queda con nada de nadie." O sea, "todo vuelve, el Universo es el contable perfecto." Y es medio raro, pero eso lo he comprobado.
Ansina que no desesperes, el viento cambia de dirección justo cuando ya nada nos consuela. No entiendo la sinfonía de la vida, pero así he visto que suele funcionar.

(Chanta!, ni leíste la historia: No importa Gallina, te quiero igual, leyéndote allá lejos y hace tiempo, aprendí mucho de poesía).

Te mando un abrazo grande.

¡Yo también te quiero mucho!

Turkesa dijo...

Hola, Angel: de nuevo gracias, y el siguiente cachito, si por mí fuera, ya estaría allí arribota. Pero las obligaciones cotidianas mandan, y la inspiración, la cosa esencial de uno, debe esperar. Con suerte y viento a favor espero acabarlo este mes de Enero de 2010. (Igual nadie me cree, jaja). En fin, quería decirte que escribir esta historia es una experiencia muy fuerte y satisfactoria, y sin embargo, debo hacerla esperar. Pero todo llega, ¿no? Así que habrá un final, espero, en este verano sureño.

Que hayas empezado bien el año y te mando un abrazo.

DNAZ FRANCO dijo...

Vaya, que en mi prolijidad prosaica yo hubiera escrito:

«Entonces llovió.»

Y allí hubiera terminado el capítulo.

Bueno, voy a la siguiente entrega, para enterarme de qué cuernos hablas con lo del pensamiento acompañante.

Turkesa dijo...

Bueno, Dan, no te gustó el tormentón, tomo nota.

Igual, es un gusto que hayas pasado a dejar tu impresión.

Muchas gracias y un beso.

DNAZ FRANCO dijo...

No, chica, no me malinterpretes, que lo que quiero decir es que a mí no me hubiera alcanzado ni la imaginación ni la pluma para describir un torrencial con tanto glamour. No es que no me guste. O que sí me guste. Era nomás cuestión de hacer notar el hecho que algo tan cotidiano y común pueda de hecho tener tanta significancia en alguna trama particular.

Leyendo de nuevo la entrega, me parece detectar alguna metáfora sobre alguna realidad subyacente de la protagonista, o sobre algún recuerdo olvidado que se abre paso a dentelladas desde "adentro".

Pero, claro, cuando concluya el cuento voy a releer todo junto, para encontrar todos los vínculos que al momento se me escapan por no conocer la trama en su totalidad.

Conste.

Turkesa dijo...

¡Jaja! Vale la aclaratoria. Gracias. Ya he dejado constancia en actas.

Claro, mira, las tormentas son decisivas en la trama de la historia, entonces debo presentarlas como mensajeras de lo oscuro que subyace en el pasado de la... casa. Que se extenderá a sus habitantes. O eso parece.

"me parece detectar alguna metáfora sobre alguna realidad subyacente de la protagonista, o sobre algún recuerdo olvidado que se abre paso a dentelladas desde "adentro".
Ahhh... ¡Qué placer se experimenta cuando viene alguien a interpretar lo que se ha dejado metido bajo la hojarasca de palabras como si nada! Lo que me da algo de rabieta en distintos tonos de verde -ja,ja- es que hayas escrito eso de que "un recuerdo olvidado se abre paso a dentelladas desde "adentro" tan alegremente; es un párrafo estupendo, perfecto. Una foto de los pasadizos interiores. No te creas, ya tramitaré el pertinente permiso de uso. (para auto-propaganda, obvio).

Besos.