¿Qué es una Revelación?

¿Qué es una Revelación?
Es como cuando estás en una habitación pequeña y de repente se caen las paredes y ves todo el exterior. Es lo que puede sentir un ave cuando rompe a volar. Ya no te importa la pared o la cáscara. Son historia. Es una sensación muy gloriosa.

magia lunar

magia lunar
Colón: Luna llena sobre el río Uruguay (27/02/2010)

El patio encantado (primera entrega)

Cuando sopla el hamsin, 
la tormenta roja del desierto, 
todo se transfoma.
(Mercedes Vigil: “Cuando sopla el hamsin”)


Era una casa rara. No había conocido otra similar. Transmitía desasosiego, al tiempo que seducía. Tal vez por la tormenta que se avecinaba y porque el aire estaba cargado de electricidad agazapada.

¿Una casa histérica? ¡Por favor!

No obstante, la casa, en virtud de un extraño juego de malabares, resultaba más amenazante, incluso, que el cielo encapotado desde cuyas costuras podía verse el reflejo índigo –no de niños- sino de un fleco definitivo y poderoso.

Traté de abandonarme al asombro desde una ventana; no aceptaba que una simple tempestad se alzara con el poder de mis emociones, de mi futuro inmediato e incluso, de mi pasado tan cuidado y tan prolijamente desechado, por partes iguales.

Lo cierto es que la tormenta era de una inminencia cuyo voltaje resultaba indiscutible. Se medía en las reacciones de los seres vivos... Todos. El menos indicado, el humano. Los más acertados: los animales. Y, entre sus especies, los que vuelan. Ellos desaparecieron; de pronto, los patos del pino, los petirrojos, los gorriones y los loros barranqueros se alejaron en una escuadra multiforme y estrafalaria. Apresurada. Estaba pasando. Ocurría en el cielo incierto de ese patio. Y no me pareció un hecho para ignorar. ¡Quise salirme de inmediato!

La casa me resultaba engañosa pues carecía de salida a simple vista. Sólo... la ofrecía. ¿Una trampa? 

Tal vez.

Procuré por años la apertura hacia la parte externa de los muros.

Y, entre tanta ejercitación a fuerza de búsquedas fallidas, me fui familiarizando con sus paredes, sus pisos, sus cielorrasos antojadizos, caprichosos. Los conocía; no iban a sorprenderme. Eran el útero de mi madre cuando yo maduraba, pese a que alguien o algo se presentaba en las noches de viento.

El Hamsin.

Pero no era Egipto. No. Apenas un rincón de América del Sur...

Fue cuando un cambio sutil en el tiempo y el espacio me desorientó. Me vi ¡tan niña! descendiendo hacia el mar. El día era de una hermosura extraordinaria, casi sospechosa.


(Continuará... )

Y, bueno, va para un rato. Es que se me ha ... derramado la historia, digamos, y he debido agrandar el recipiente.

14 comentarios:

MARCELA dijo...

Hola Turkesa, este "Patio Encantado" genera suspenso, apurate con "(continuará...)"
Besos mil.

Jesús García dijo...

Sorprendente, estoy deseando que pongas la continuación, entonces te daré una impresion, que será buena porque de momento está muy interesante.

Si me permites, mira esto a ver que te parece.

"No obstante, la casa, en virtud a un extraño juego de malabares, resultaba más amenazante incluso, que el cielo encapotado desde cuyas costuras podía verse el reflejo índigo –no de niños- sino de un fleco definitivo y poderoso."

No te fies mucho de mí.

Un saludo
Jesús

Gustavo Pertierra dijo...

has generado una gran expectativa, con tan bien llevado relato, ahora quedo con la ansiedad de leer un final a la altura de su comienzo
Un buen relato, con aires de Cortazar y no por "La casa tomada" particularmente, tiene algo de la impronta de su estilo, asi como por momentos algunos toques borgianos, se ve que te gustan ambos.
Espero el final !!!
Un cordial saludo

Margarita dijo...

Mónica, si hay algo que me guste son los misterios, el suspense, pero, aiss, me temo que en esta ocasión es doble ración, por un lado el que encierra el propio cuento y por otro está que tendré que esperar a que subas el final :). Desde luego si hay un lugar para no querer encontrarse cara a cara con lo desconocido, esa es tu casa. Imagina, lo tienes que soportar sí o sí, justo en el lugar donde uno busca la paz. Y si esta produce desasosiego y resulta amenazante, ya son ingredientes que enganchan de entrada, por lo menos en mi caso. “¿Histérica?”, uff, esa casa parece tener voluntad y vida propia, creo que eso es lo que transmite de primeras y ya entiendes eso del desasosiego.

Bueno, como siempre, los animales siempre son más instintivos que nosotros, que hemos adormilado esas facultades esforzados en conseguir otras más racionales, sin pararnos a sopesar que una no tendría que ir en detrimento de la otra, que bien pudieron ser complementarias, jeje. Sorry, me fui de mambo.

Una casa sin salida, como un laberinto en el que quedas atrapada por años. Si no hay salida, tampoco dispondrá de entrada, no sé porqué se me vino esta imagen a la cabezota, jeje.

El final de esta parte te deja con la miel en la boca, porque se inicia lo que parece a todas luces un viaje en el tiempo. También podría ser imaginación de la narradora, pero me gusta más lo del viaje… Veremos cómo sigue, que ya me picó la curiosidad.

Un abrazo enorme,

Marisol

Turkesa dijo...

Hola, Marce: ¡gracias!, mirá, espero que el final aparezca (con el texto completo)entre el 31 de octubre y el 1º de noviembre. De este año, en lo posible.
¡Brrr!, fechas en las que las ánimas se animan a desanimarnos cuando... ¿nos acercamos a la oscuridad... ? ¿Abrimos una caja de recuerdos? ¿Ventilamos añejas cartas de amor de nuestros ancestros? Quien sabe...

Gracias por ir andando la andadura de este cuento conmigo.

Un abrazo.

Turkesa dijo...

Hola, Jesús: ¡vaya! Te aseguro que no esperaba visitas en este intento de Brujas... ¡Muchas gracias! Ahora ya me da miedote... Y es también un desafío.

Te agradezco también que me hagas notar lo que chirría; no importa si es acertado o no, siempre se puede ir por más, mejorar, y para eso nada mejor que la mirada de quienes nos leen:
"Si me permites, mira esto a ver que te parece.

"No obstante, la casa, en virtud a un extraño juego de malabares, resultaba más amenazante incluso, que el cielo encapotado desde cuyas costuras podía verse el reflejo índigo –no de niños- sino de un fleco definitivo y poderoso."

Tu observación viene acerca del párrao "En virtud a un extraño juego de...", o " En virtud de un extraño juego..." . Si es eso, pues no advertí otra diferencia, "A" un juego de malabares, no, mira, a ver: "En virtud", para mí, sería como decir: "como consecuencia". Entonces, La consecuencia, o el resultado, también, no es "a" la causa, en este caso, el juego de malabares, sino que es su producto, efecto, y por ende, me quedo con el "de" : "Como consecuencia de un juego de malabares"; "como resultado de un juego de malabares" Bueno, pero me ha agradado la observación, pues este cuento lo estoy escribiendo junto a los lectores, que gracias a Dios, los hay por ahora; no es un cuento viejo que estoy dosificando. En realidad me puse a subir las partes medio en crudo, apenas salen del horno de mi cabezota previa repasada en honor a la decencia gramatical, para obligarme a ser puntual, por una vez en la vida, che, jaja. Le prometí a alguien y no quiero fallar. Gracias de nuevo. Un besote.

Turkesa dijo...

Hola,Gustavo: ¡Ay!Tu comentario ha conseguido ponerme nerviosaaaaaaa-a-a-!! A la vez que me resulta halagador -habiéndote leído, realmente es halagador, en el sentido constructivo-, claro que ahora -mirá lo que me decís... ¡el final tendrá que estar a la altura del comienzo. Uff .. ¿Me encanta el reto! Y trataré de sostener la pulseada en la que me he metido con mi propio cuento.

Gracias por tus palabras, aunque... no leí "La Casa Tomada" y me abstuve de hacerlo ahora, para no perder el eje de esta historia, suponiendo que lo tenga. (Ya, sé, es un papelonote, pero no he leído gran cosa de Cortázar; sí de Olga Orozco, hace poco; he alucinado con su escritura.

¿Borges? A... ¿Un "aire" a las Ruinas Circulares"? Aunque que no tenga nada que ver, me han venido a la memoria cuando leí tu comentario.

En fin,que me has puesto en un agradable brete, compatriota, que valoro y agradezco. Mucho.
Veremos qué sale.

Un abrazo.

Turkesa dijo...

Hola, Marisol: menudo comentario. Me has dejado entre perpleja y agradecida, sólo que tanta expectativa ya me está asustando, mira si resulta que luego el cuento no está a la altura de -por lo menos- su comienzo, como dijo Gustavo Pertierra.

¡Brrrrrrrrrrrrrr!

Hoy es viernes, corro con ventaja, es día de Brujas por ser viernes, y doble, por ser la víspera del día oficial de Brujas. ¡Jaja!

Muy bonito tu comentario, claro que esta humilde servidora de letras te agradecería no intentes ensayar posibles finales, caray, que no me cae ¡que me saquen la ficha! Controla tu imaginación, che, que este cuento es más de tu estilo que del mío, sos capaz de adivinarme el final. Y ... ¡Será Justicia!

Gracias, en serio por tan cálidas palabras, amigota.

Te mando un abrazo. Y dale a las teclas, que una buena bruja no improvisa. (¿Será?)

Besotes.

Ángel Vela (palabras) dijo...

Buenas, buenas ;)

Interesante comienzo, y, como siempre, bien escrito y con mucha fuerza visual. Habrá que seguir leyendo.

Un beso

Turkesa dijo...

¡Hola, Angel! Gracias por lo de la fuerza visual... Es que sin ellas, el relato se esfuma. Así que te agradezco la opinión.

Un abrazo.

DNAZ FRANCO dijo...

No.

No es su fuerza visual lo que llama la atención, sino la pericia de las descripciones para raptarse al lector. Leo este capítulo y de repente mi silla queda vacía, con el monitor brillando a lo idiota, mientras que yo me encuentro en ese no-Egipto, temiendo ese vuelo desparpajado de plumíferos cobardes, o precavidos, no sé qué pensar de ellos, y palpo los muros para encontrar la salida insinuada…

Me pareció muy llamativo el uso de la estructura de las oraciones, que sueltan descripciones detalladas y las encasillas con acciones definidas y terminantes. Crea un ritmo de vaivén, como anticipando las ráfagas de la tormenta, donde los truenos serán apenas eco de tus palabras.

A ver cómo sigue…

Turkesa dijo...

Dan: después de leer este comentario como cien veces, sencillamente no sé qué decir. Salvo, que me ha revolucionado la pluma que ahora quiere escribir a cada rato, la muy impaciente.

"No es su fuerza visual lo que llama la atención, sino la pericia de las descripciones para raptarse al lector. Leo este capítulo y de repente mi silla queda vacía, con el monitor brillando a lo idiota, mientras que yo me encuentro en ese no-Egipto, temiendo ese vuelo desparpajado de plumíferos cobardes, o precavidos, no sé qué pensar de ellos, y palpo los muros para encontrar la salida insinuada…": este párrafo, que es una cosecha inesperada y que colma mis expectativas, es genial porque compone, acomoda y revoluciona a la autora, que luego de un ataque de complacencia, ingresa en la duda pavorosa de no mantenerse a la altura de este comienzo.

"Me pareció muy llamativo el uso de la estructura de las oraciones, que sueltan descripciones detalladas y las encasillas con acciones definidas y terminantes. Crea un ritmo de vaivén, como anticipando las ráfagas de la tormenta, donde los truenos serán apenas eco de tus palabras."

¿Ves lo que te digo? No me da el target para agradecerte, sino para felicitarme pro haberte provocado estas reacciones. Pero, no obstante... Muchas gracias Daniel por leerme. Ojalá esta historia no defraude.

Un beso.

pedro dijo...

"Fue cuando un cambio sutil en el tiempo y el espacio me desorientó. Me vi ¡tan niña! descendiendo hacia el mar. El día era de una hermosura extraordinaria, casi sospechosa."

¡Ah! Qué buena forma de acabar una entrega: rendido me voy a por la segunda.
pedro.

Turkesa dijo...

¡Gracias, Pedro! Luego cambié ese párrafo directamente a la segunda entrega, pero ahora, pensando en lo que decís, no sé... Este cuento lo voy subiendo casi sin pulir, pero tengo claro que si un personaje se declara de cierta manera, ya no podré modificarlo, salvo que lo mate. Y como no sé hasta dónde estén vivos todos estos... voy con cuidado, el más elemental cuidado.

Tu comentario, como siempre, me anima, aunque me ves con buenos ojos, amigo, me da gusto causar estas impresiones en vos.

Un beso.