¿Qué es una Revelación?

¿Qué es una Revelación?
Es como cuando estás en una habitación pequeña y de repente se caen las paredes y ves todo el exterior. Es lo que puede sentir un ave cuando rompe a volar. Ya no te importa la pared o la cáscara. Son historia. Es una sensación muy gloriosa.

magia lunar

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Colón: Luna llena sobre el río Uruguay (27/02/2010)

AGRAVIOS

Vienes, dejas esa sonrisa impertinente en la pendiente de mis pensamientos y te vas, libre de contendientes impensados o pensados.

¿Has visto qué fácil resulta manipular ciertas realidades negligentes?

Es la diligencia de la necedad. La que se ampara en el ingenio de su contrario del que extrae fuerza, genio y figura. Luego se viste de negligeé y, voilá: el antimilagro de la duda se establece en el estable ruedo del denuedo.

Aunque juraría que está de duelo el denuedo por la vigencia de la inercia y otros antónimos que no se llevan con el arrojo, inmovilizado en el cerrojo de la confianza, ajena a la pena y a la fianza que de necia, no se asoma al brusco desborde de los planes.

Y de los panes de cada día. Esos por los que reía yo. Por los que te amaba. Y te aguardaba.

Era entonces menor la importancia si en esencia eran panes o planes -en tanto ausentes de arrogancia-, aún en la emergencia de la duda. Esa rejilla, oscuro alter ego de la necedad, por la que ahora, irremediables, se escurren sueños y quietudes.

Me sumerjo en cuanto mundo paralelo puedo inventarme y descubro que no sirve, si todavía es rojo el techo que detiene mi vuelo, por el hecho casual e irrisorio de un tiempo que nunca dejó de quejarse, ni cuando mis manos le prodigaron ternura a puñados prodigiosos. Y a veces, hasta religiosos, por esas flores que de tanto rojo no son tales, sino y solamente, males (pero no las del mal) las que febriles, saturaron de espanto y llanto el final.

Ese, que decías era previo canal -para nada banal- hacia el perdón. ¡Qué mentira! Fue postrero y terminal.

Pero, aunque no se note, decerrajada ya la confianza, sus implicancias de crisálida se resuelven hoy en el umbral de otro comienzo.

Libre de manipulación, despierta una realidad nueva de lienzo blanco estirada, esperada y honrada; impecable, absuelta de pecados y recados agobiantes. Los de antes.

Sólo me susurran unos gritos en medio del rito, que debo cuidarme de los rojos.

Por eso ahora tengo ojos también en el alma.

Sin drama y en calma vuelvo a empezar. Estoy alerta, despierta. Por si el azar se alzara en mi contra o a favor.

Es que nunca se sabe.

Y tú... Tú sólo conoces de golpes y contragolpes. Los rojos.

2 comentarios:

Vivian dijo...

Hola Turk

Creo que, después del humor fresco que te caracteriza, lo que más llamativo en ti es esa creatividad demente que te inunda. El poder pasearte a tus anchas por cualquier género literario y salir airosa. Más allá de mi rechazo a los relatos (por mi falta de paciencia) sabes dibujar en ellos el mínimo detalle, pero te digo que… ¡Tus poesías me encantan! Esta es preciosa. Estos versos…

A veces hay flores que brotan
donde menos lo esperas,
en tiestos impensados,

Son un deleite, tus “tiestos impensados” han dibujado una sonrisa de complacencia en mi rostro gallináceo.
¡Hermoso blog loquilla! Ya volveré.
Te dejo un beso grande.

Cariños

Alitas

Expresa_mente: Turkesa dijo...

Hola, Gallina de mente: no sé quién de las dos está más demente aquí, ¡oye! ¿Todavía vas al sicólogo, siquiatra y todo eso? Pues te has mandado flor (inesperada) de fallido: dejaste el comentario en "Agravios". Sí, EN ESE. El mismo que fuera dedicado a tí en BV. Ejemm... No sé, no sé, Alitas morriñas que pensará un sicótico pensante de esto. ¡JAJAJA! (Claro, obviamente, la culpa será de este espacio que no establece expresamente la división entre tema y tema,¿no?)

Gracias, gracias, miles de gracias por tus conceptos acerca de "pasearme a mis anchas por toda clase de temas", me complace, me place y me hace poner de cabeza, de puro alegrón. Más, si tal concepto viene de una poeta consumada y admirada, como ERES TÚ, estimada Vivian.
Cúestíón pública y notoria. Cualquiera que te haya leído ratificará estas palabras.
Abrazotes, amigota. (Alitas Admiradas)